WiFi at the beach

Entre el ruido de las olas, oigo a lo lejos las protestas de Natalia, el “decidételo tú” de Diego, el cantar de Asun, las indirectas directas de Edu, el “ya no me quieres” de Mayte, la chulería madrileña de Natasha, las pilas de Duracell, el sin fin reactivo, el silencio de Berga, y la ausencia de Matías. Pero aquí hay solidaridad. Aquí hay WiFi. Menos mal que cuando vuelva habrá redistribución de los espacios en la ofi.